PUBLICADO: 5 de Octubre de 2020
  • CDMX - Polanco

Eréndira Núñez Larios:

“Mano de obra es mi maestría”

Entrevista por Andrés Olascoaga @AndresOlasToroX  | ICO Inteligencia Creativa.

Para la joven productora mexicana Eréndira Núñez Larios, el cine surgió como un interés infantil. Desde pequeña, el séptimo arte la atraía y la invitaba a ser parte de él y ella –como suele suceder– decidió convertirse en actriz. Sin embargo, antes de poder colocarse frente a cualquier cámara, su padre le dio un consejo que cambiaría su vida e intereses para siempre.

“Mi papá me empujó a la producción. En un momento yo quise ser actriz y él me insistió muchísimo en que había más cosas dentro del cine y una de ellas era producir. Desde ese momento me fije en la idea, y además iba perfecto con mi personalidad”, señala en entrevista para Autocinema Coyote. “Creo que va con mi neurosis, mi necedad de tener todo ordenado y mi carácter”.

Fue así como Núñez Larios curso estudios de cine en Francia y se graduó en comunicación en Montreal antes de regresar a México y comenzar a trabajar en la industria que la había seducido desde su infancia. Sus primeros trabajos como asistente de producción se dieron en películas como Museo, de Alonso Ruizpalacios y Todos queremos a alguien, de Catalina Aguilar Mastretta, así como la serie Diablo Guardián. Sin embargo, fue hasta 2017 que llegó su primera gran oportunidad de la mano de su amigo de la secundaria Darío Yazbek y un desconocido que acababa de conocer: David Zonana.

 

“Yo siempre digo que Mano de obra es mi maestría”

Aunque en sus intereses estaban regresar a estudiar la maestría, Eréndira Núñez no pudo evitar involucrarse en una atractiva historia con la que Zonana, que hasta entonces se había involucrado solo en cortometrajes y la producción de películas para Michel Franco, había esbozado en un guion.

“El cine que yo quiero hacer es un cine aterrizado, que no necesariamente tenga un mensaje sino que genere un discurso. Que uno vea la película y diga ‘ok, qué acabo de ver, qué me provoca o no sabía que existía esto’. Ese es el cine que me gusta y leyendo el guion me di cuenta que esto era justo lo que buscaba; un retrato de un mundo del que yo no tenía ni idea pero que era necesario y que valía muchísimo la pena darle voz a personajes poco visibilizados como los albañiles y que lo hiciéramos sin entrar en clichés, sin ser condescendientes con ellos”.

El guion era Mano de obra, la historia de un grupo de albañiles que, tras la muerte de uno de sus compañeros y el descubrimiento de una serie de irregularidades salariales y sociales por parte de sus empleadores, deciden tomar justicia por su propia mano y apersonarse de la lujosa casa que estaban construyendo. Sin embargo, para el grupo liderado por “Francisco” (Luis Alberti), el hermano del trabajador fallecido, este es solo el inicio de una serie de conflictos permeados por su situación y la sociedad que los rodea.

Bastó solo el argumento de la cinta para que la productora de 28 años decidiera dar el siguiente paso en su carrera e involucrarse de lleno en la producción. “Siempre quise hacer este salto a la producción, pero me esperé a hacer click con el director y a creer en el guion, para dejar todo y meterme de lleno”.

Lo siguiente fue “un aprendizaje intenso”. Después de ganar el apoyo del EFICINE, Zonana y Núñez comenzaron a trabajar en su ópera prima: levantaron el proyecto, consiguieron un interesante elenco de albañiles sin experiencia en la actuación, filmaron en una auténtica casa en construcción y terminaron la película justo a tiempo para meterla en la competición de algunos de los festivales más importantes del otoño.

Después de presentarse en San Sebastián y Toronto en 2019, Mano de obra comenzó un exitoso camino que la llevó a presentarse en Bruselas, Cuba, Palm Springs, Morelia, Los Cabos, Miami, Zurich y Götenborg. La cereza en el pastel llegaría al sexto mes de pandemia COVID-19, cuando recibió dos premios Ariel de la Academia Mexicana a solo unos días de estreno en cines mexicanos.

“No lo esperábamos. De hecho, media hora antes de que nos dieran el premio de Ópera Prima, David (Zonana) me mando un mensaje de: ‘Ya Ere, me voy a dormir, no vamos a ganar nada’, y yo le dije: ‘No seas necio, espérate tantito y a lo mejor nos sale una sorpresa’. Estamos súper felices”, señala aún con la emoción de que su primera película fuera reconocida con uno de los premios más importantes de la industria del país.

 

Nuevo orden, Sofia Coppola e impulsar talentos

Apenada, Eréndira Núñez se confirma “afortunada, suertuda”. Lo es, especialmente si consideramos el brillante futuro que le aguarda en su carrera como productora.

Después de trabajar en Mano de obra, Eréndira fue invitada por Michel Franco para producir su nueva película: Nuevo orden, una propuesta distópica donde se presenta la lucha entre clases derivada de un violento golpe de estado y sus repercusiones en la vida de una familia de alta alcurnia.

“Cuando Michel me jaló a leer el cuatro draft de Nuevo orden, que entonces se llamaba Lo que algunos soñaron, me explotó la cabeza y dije: ‘Esto está increíble, de aquí soy’”, cuenta vía telefónica.

La cinta, protagonizada por Diego Boneta, Naian González Norvind y Darío Yázbek, ganó el León de Plata del Festival de Cine de Venecia y obtuvo excelentes comentarios tras su presentación en el Festival de Toronto, donde algunos medios ya comenzaron a candidatearla para el próximo Oscar a Mejor Película Extranjera.

La mexicana también puede presumir de haber participado en otra de las producciones más aclamadas de la temporada de festivales: On the Rocks, la más reciente película de Sofia Coppola. Ubicada en Nueva York, la cinta cuenta la historia de Laura (Rashida Jones) una madre joven que se reencuentra con su padre, Felix (Bill Murray) mientras ambos investigan un posible amorío de su pareja, Dean (Marlon Wayans). Durante sus indagatorias, terminan enfrascados en un viaje por las playas de México, donde descubrirán si sus sospechas son válidas o solo fueron simples suposiciones.

Para las secuencias en México, Eréndira trabajó de cerca con el equipo de Coppola en Puerto Vallarta. “Fue una experiencia inolvidable, durísima. ¡Creo que fueron los diez días más intensos y más caros que he hecho! Nunca había tenido un presupuesto tan alto para solo 14 días y sí fue un reto en todos los sentidos”.

De su colaboración con la directora de Perdidos en Tokio y Vírgenes suicidas, la productora mexicana destaca que aprendió a adaptarse al estilo de trabajo. “Todos los directores son tan diferentes que un poco lo que hacemos (los productores) es convertirnos en camaleones para adaptarnos a la manera de ser de cada uno”.

Con apenas dos largometrajes en su filmografía, Eréndira Núñez Larios ya es considerada una de las productoras más importantes de nuestra industria y en sus planes no está parar.  “Estamos desarrollando la nueva película de David (Zonana), que me tiene muy emocionada… y también ya estamos levantando la próxima de Michel (Franco), que es como una locomotora de escribir. También tengo la suerte de estas trabajando con Lorenzo Vigas en su próxima película”.

¿Hay algo que le falta? “Me gustaría trabajar con Joaquín del Paso o con Alejandra Márquez Abella. Siento que aún me falta esa película con una directora mujer. Me tocó On the Rocks, pero fueron 15 días intensos y me gustaría un rodaje completo. También estoy empujando a que una de mis mejores amigas, Mariana Arriaga, escriba su largo, ya me urge trabajar con ella y su hermano Santiago. Estoy en la búsqueda de nuevos talentos”.

La maestría puede esperar. Al menos en el ámbito escolar.

Peter Coyote escribe sus textos con la ayuda de ICO- Inteligencia Creativa.