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PUBLICADO: 17 de Septiembre de 2020

5 cosas que DEBES saber sobre Tenet, en palabras de Christopher Nolan

Finalmente llegó a las carteleras Tenet. Antes de verla, te damos 5 datos que debes tomar en cuenta para sumergirte en este thriller de inversión temporal.

Por Andrés Olascoaga @AndresOlasToroX  | ICO Inteligencia Creativa.

 

1. Christopher Nolan hizo una película de espías (porque es fan de ellas)

Después de retomar a uno de los personajes más famosos del mundo de los cómics, llegar al espacio y abordar uno de los eventos clave en la Segunda Guerra Mundial, el director estaba listo para desarrollar un proyecto que llevaba mucho tiempo rondando su cabeza: una película de espías.

“Crecí con un gusto por las películas de espías, es una rama muy divertida y emocionante de las películas de ficción. Sin embargo, no quería hacer este tipo de película a menos que sintiera que podía ofrecer algo nuevo”, afirma el director en las notas de producción de la película. “La forma más simple de explicar nuestra estrategia es que lo que logró Inception para las películas de crimen es lo que Tenet busca aportar al género de espías”.

“Con Tenet espero dar al público una razón para volver a acercarse de nuevo el cine de acción y el género de películas de espías. Quiero darles una forma diferente de verlo, para que tengan la sensación de emoción que yo tenía de niño. Intentamos ofrecer al público una nueva experiencia que devuelva esa sensación de lo desconocido en las secuencias de acción. Realmente queremos darle a la gente una experiencia como ninguna otra que hayan tenido antes”.

 

2. El tiempo no se ejecuta tal y cómo lo conocemos

Aunque lo mejor para una película como Tenet es saber lo menos posible, queda claro desde los tráilers que el tiempo es un factor determinante; también que esta magnitud física no se ejecuta tal cual la conocemos cotidianamente.

En la cinta, el protagonista (John David Washington) intenta descubrir un entramado internacional utilizando el tiempo a su favor. Aunque muchos pensarían que en su misión los personajes viajan en el tiempo, lo que en realidad realizan es  una inversión. “La historia cuestiona las ideas que se tienen sobre el tiempo y cómo lo experimentamos”, detalla Nolan.

Para lograr esto, el director británico se basó en la ley de la entropía, un principio de la termodinámica que sostiene que todas las cosas tienen hacia el desorden. “La teoría señala que si se puede invertir el flujo de la entropía de un objeto, es posible revertir el flujo del tiempo para dicho objeto, así que esta historia está basada en un fenómeno físico factible”, comenta el director, quien se apoyó en los conocimientos del físico Kip Throne para lograr un guion factible. “No buscábamos la precisión científica, pero el concepto sí se basa en ciencia real”.

 

3. Algunos actores fueron elegidos después de sus actuaciones revelación

Tenet es una anomalía en la filmografía de Nolan debido a la poca participación de actores que ya habían trabajado con él, pues intérpretes como Christian Bale, Marion Cotillard, Tom Hardy y Anne Hathaway han sido reclutados por el cineasta para participar en más de uno de sus proyectos. En esta ocasión, Nolan vuelve a trabajar con Kenneth Branagh y Michael Caine, pero los personajes principales son encarnados por actores que debutan bajo la cámara del también productor.

Según Nolan, para el personaje principal nombrado simplemente El Protagonista, se necesitaba de un actor que pudiera cargar con todo el peso de la película en pantalla, y lo encontró donde menos pensaba: “Un momento clave en la concepción de Tenet fue el estreno mundial de BlackKklansman, durante el Festival de Cannes. Me impactó el carisma natural de John David Washington y tuve la certeza de que él podía ser el eje de esta obra. “De John David destaca su capacidad histriónica, su fuerza y todo lo que transmite en su actuación”.

En el caso de Elizabeth Debicki, la actriz australiana que interpreta a “Kat”, la recomendación llegó al director vía su productora, Emma Tomas. “Inicialmente, el papel estaba pensado para alguien mayor, pero al verla en Widows quedé completamente sorprendida. Le pedí a Chris que la viera específicamente por ella y aceptó. Así que se reescribió a ‘Kat’ teniendo en mente a Elizabeth”, declara Thomas en las notas de Warner Bros.

 

4. La música, grabada en pandemia

Con el conocido perfeccionismo de Nolan no es extraño que descubrir que el director está profundamente involucrado en cada proceso, incluyendo la composición de la música.

“Hay muchas ilusiones sonoras en la música de Tenet”, explica Ludwig Göransson, joven compositor sueco ganador del Oscar por su trabajo en Black Panther. “Pasé mucho tiempo tomando sonidos familiares y manipulándolos., tanto orgánica como digitalmente, para que reflejaran el complejo mundo de Tenet”.

El compositor, que describe su trabajo como “una guía musical para el público mientras experimenta algo tan ambicioso conceptualmente y sin precedentes desde el punto de vista técnico”, terminó su trabajo durante la pandemia de COVID-19. “Cuando el mundo cambió, Chris y yo decidimos terminar los aspectos orquestales de la banda sonora grabando a todos los músicos por separado en sus casas, un proceso que suena mucho más fácil de lo que fue… y ambos quedamos encantados con los resultados”.

 

5. Una escena súper ambiciosa

Sin afán de spoilear, es justo destacar que Tenet tiene una de las escenas más complicadas en la carrera de Christopher Nolan, un hombre que tomó las calles de Chicago para convertirlas en Ciudad Gótica, recreó una batalla memorable de la Segunda Guerra Mundial y tiró una avioneta colgando desde un avión.

La escena, ubicada dramáticamente en el Aeropuerto de Oslo pero filmada en el pueblo de Victorville en California, presenta el choque de un avión de pasajeros desde la pista de un aeropuerto hasta uno de los hangares del lugar, destruyendo a su paso postes, autos y otras construcciones.

Para su realización, el equipo de la película compró un viejo Jumbo Jet 747 que restauraron para poderlo estrellar contra uno de los hangares de Boeing en Victorville. “Cuando un avión es desmantelado, le quitan los frenos y otras partes, así que primero debíamos reemplazar los frenos, pues poder detenerlo era lo más importante. También teníamos que determinar cuál sería nuestro vehículo de remolque y asegurarnos que todo funcionara como debía”, menciona el director de efectos especiales Scott R. Fisher.

Tras esto, la producción pidió autorización al aeropuerto californiano y asegurar a la compañía dueña del avión y el hangar que no dañarían ninguna otra propiedad. “Hicimos que físicos hicieran cálculos, preguntándoles si el avión pesaba tanto y tenía tanta potencia de frenado y si iba a tal velocidad ¿cuán rápido podía detenerse y dónde lo haría? Les mostramos que si se presionaba un botón, el avión recorrería solo 7 metros y se detendría, ahí dijeron que todo estaba bien”.

Al final, la escena se filmó bajo un estricto control que permitiera a Nolan y su equipo desarrollar su hazaña cinematográfica.

Tenet ya está disponible en la cartelera de Autocinema Coyote.

Peter Coyote escribe sus textos con la ayuda de ICO- Inteligencia Creativa.

PUBLICADO: 2 de Septiembre de 2020
  • CDMX - Polanco

Recrear un lugar mítico: ‘Esto no es Berlín’ y el regreso a la vida del “Aztec”

Por Andrés Olascoaga @AndresOlasToroX  | ICO Inteligencia Creativa.

Un pasillo lleno con luces de neón rosas y moradas une a la sosegada Ciudad de México de finales de los años ochenta con un mundo subterráneo lleno de arte, libertad –y libertinaje–, música estridente y excesos. En el camino se encuentran “Carlos” (Xabiani Ponce de León) y “Gera” (José Antonio Toledano), dos jóvenes suburbanos que finalmente han ganado su ingreso al “Aztec”, un mítico club nocturno del underground capitalino.

Para los protagonistas de la película mexicana Esto no es Berlín (2019), el club abrirá sus ojos y los introducirá en un arriesgado despertad sexual, artístico y personal.

 

“Este bar es de todas las cosas”

Escrita y dirigida por Hari Sama (quien se inspiró en sus propias vivencias juveniles), Esto no es Berlín cuenta la historia de dos amigos que, tras hacerle un favor a Rita (Ximena Romo), la hermana mayor de uno de ellos, se sumergen en la desenfrenada escena under mexicana, un espacio abierto a la experimentación y exploración sexual y artística.

Uno de los lugares donde los dos adolescentes comienzan su descubrimiento es el “Aztec”, un bar improvisado en una casa del Centro de la Ciudad de México. Para Diana Quiroz, directora de arte de la cinta, recrear el popular centro nocturno fue uno de los más grandes retos de la película.

“Cuando empezamos a idear el ‘Aztec’, nuestra inspiración era el bar Nueve en esa época, finales de los ochenta y principios de los noventa. Pero, ya cuando tuvimos una investigación de lo que realmente sucedía en ese momento, el ‘Aztec’ resultó ser una mezcla entre el ‘Tutti Frutti’ (otro bar popular en ese momento) y los bares de Nueva York y de Europa”, comenta en entrevista con Autocinema Coyote.

Durante el proceso de investigación, que comenzó antes de la producción de la Esto no es Berlín, Quiroz no solo basó sus diseños en experiencias personales vividas durante la época. También realizó largas sesiones de entrevistas con algunos de los artistas que se presentaron en lugares como el “Aztec”.

“Este fue un proyecto que se desmenuzó por mucho tiempo”, señala la también diseñadora de arte de Y tu mamá también (2001) y Temporada de patos (2004). “Por ejemplo, yo soy muy amiga de Ariane Pellicer, la actriz que [por su papel en el popular programa de tv Cachún Cachún Ra Ra] “adoptaron” dentro de ese mundo y, por tanto, conoció muy bien a los artistas que estuvieron en lugares como el ‘Aztec’ o la ‘Quiñonera’. Tuvimos conversaciones eternas”.

 

Recreando el “Aztec”

Al igual que en los departamentos de vestuario o arte, Diana Quiroz intentó ser lo más fiel a la época que retrata la cinta y a los recuerdos que tenían distintos personajes que habitaron espacios similares al “Aztec”, como el mismo Hari Sama.

“Hay muchos detalles en el ‘Aztec’ que tuve que considerar. Por ejemplo, los neones, pues los artistas con distorsiones, o el refrigerador con televisiones adentro; todo eso implicaba la búsqueda [de los artistas] en relación con las luces. Había cositas que yo empecé a poner dentro del espacio para regresar a la época, pero también para tener la simbología de lo que la gente buscaba en esos entornos”, cuenta.

“El techo lo forramos de aluminio, un poco para hacer un homenaje a (Andy) Warhol. Teníamos un letrero de ‘Copias’ donde fundimos la ‘i’ para que dijera ‘Copas’ con el propósito de mostrarlo como el lugar donde iban a echar el trago. También añadimos una muñeca con un bowl donde ponían las propinas para el bartender. Cada cosita que teníamos en el ‘Aztec’ tiene un significado y son importantes para la historia o para los mismos artistas”.

Quiroz, nominada al Ariel por su trabajo en Esto no es Berlín, afirma que lo logrado por la cinta va más allá de cualquier experimento cinematográfico en el que se haya visto involucrada, ya sea por la familiaridad que se formó en el equipo de producción en busca de un fin común o por el resultado de la cinta que logró transportar a todos sus responsables al mundo under de la década de los ochenta.

“Yo me sentía de 16 años otra vez”, menciona. “Te hace sentir que estás viviendo de nueva esos tiempos. Mi premio más grande ha sido con la gente que vivió esa época y que me ha escrito que, al ver la película, regresó en el tiempo”.

 

Peter Coyote escribe sus textos con la ayuda de ICO- Inteligencia Creativa.

PUBLICADO: 31 de Agosto de 2020
  • CDMX - Polanco

Por Andrés Olascoaga @AndresOlasToroX  | ICO Inteligencia Creativa.

Uno de los grandes retos que sorteó la producción de la película mexicana Esto no es Berlín (2019) fue recrear una época en la vida nocturna de la Ciudad de México de la que pocos tienen registro. Particularmente, el equipo de la cinta de Hari Sama tuvo que retomar un movimiento que en nuestro país se desarrolló en la oscuridad y bajo las condiciones que se permitían en aquellos tiempos: el punk.

El filme, nominado a 12 premios Ariel incluyendo Mejor Película, cuenta la historia de dos adolescentes (Xabiani Ponce de León y José Antonio Toledano) que ingresan a la escena under mexicana de finales de los ochenta a través del bar Aztec y los peculiares personajes que, noche a noche, habitan sus rincones. Inspirada en vivencias del director y fortalecida por una amplia investigación, la película centra su mirada en un fenómeno artístico, experimental y musical del que hoy hay grandes exponentes… pero poca información.

 

El look de una “dictadura disfrazada”

“Había una semidictadura disfrazada. Eran los 80, y no había mucho acceso a cosas que ahora tenemos”, señala la diseñadora de vestuario Gabriela Fernández en entrevista con Autocinema Coyote. “La gente se vestía más con lo que tenía o le robaba al papá. Incluso se inventaban sus propios looks. Fue un movimiento en México donde la gente era muy creativa”.

Para lograr capturar el estilo de la generación under, Fernández, también responsable del vestuario de películas como El tigre de Santa Julia (2002), El infierno (2010), Pastorela (2011), Cantinflas (2014) y Sueño en otro idioma (2017), realizó una amplia investigación que la llevó a reunirse con personas que se habían involucrado en situaciones similares a las descritas en el filme, así como recurrir a historiadores y expertos que conocían de los bajos mundos de la Ciudad de México.

“Fue una investigación enorme de cómo eran ese tipo de movimientos en México y en el mundo; así logré darle identidad a nuestro vestuario. Vi fotos y de ahí hice un balance de lo que podía hacer, no irme a lo auténticamente real, sino lograr un balance para que estos personajes tomaran vida”, comenta.

Así fue como en la cinta aparece el choque de distintos grupos que –a pesar de vivir en el mismo país– se manejan por sus propias reglas y posibilidades. “Me importaba mucho que no pareciera una película del pop mexicano, ni de Luis Miguel; que el público no se fuera con las referencias que tiene en su mente. Que entendiera que quien venía de Satélite traía un bagaje que contrastaba con estos grupos que se juntaban en el ‘Aztec’ o en el ‘Nueve’”, afirma la diseñadora.

Gabriela Fernández, nominada al Ariel por su trabajo en Esto no es Berlín, así como por las películas Sonora (2019) y Ya no estoy aquí (2020), dice estar orgullosa de su trabajo en el filme y encontrar en Nico (Mauro Sánchez Navarro) a su creación favorita: “Nico me encanta, tanto el personaje como Mauro transformado; ver cómo pasó del diseño al personaje y luego en el ambiente, dueño del lugar. Fue increíble empoderarlo con su vestuario, que se sienta enigmático”.

 

Una concepción auténtica

Para Karina Rodríguez, diseñadora de maquillaje del filme, el reto fue mantener a los personajes en un estilo auténtico, alejado de estéticas más reconocidas de la época. “Me costó un poco de trabajo no exagerar de más. Sobre todo en esa época, donde todos se peinaban súper raro. También voltear a ver esos pequeños espacios donde la gente es totalmente diferente y cuyos looks son totalmente otra cosa”.

Respaldada por estudios en artes visuales, Rodríguez se aventuró a investigar de cerca “cómo eran los artistas y qué era lo que los movía en esos momentos”. Afortunadamente, su tarea pudo ser un poco más sencilla dado el envolvimiento del director de la película y otras figuras famosas en la escena under capitalina.

“A pesar de que no fue un movimiento muy grande, una parte de la sociedad sí sabía de estos estilos. Hablé con Hari para ver qué sí y qué no funcionaba. También estuvimos en contacto con Taka, una artista plástica que me hacía una que otra crítica, pues ella tiene mucha noción de esa época”, puntualiza Rodríguez. “Era necesario tener información de esa época para entender los looks”.

Karina Rodríguez, entre cuyos créditos se encuentran la serie Historia de un crimen: Colosio y películas como El fantástico mundo de Juan Orol (2012), Los parecidos (2015) y Belzebuth (2017), también afirma haberse inspirado en artistas plásticos de finales de los ochenta para crear el maquillaje que acompañaría a los personajes. “Todos tienen algo padre. Ximena (Romo), Mauro (Sánchez Navarro), incluso un personaje como el de Marina (de Tavira), que está en un momento muy difícil o el de Xabiani (Ponce de León) que todo el tiempo estaba cambiando”.

En camino a competir por su primer Ariel, la diseñadora de maquillaje de Esto no es Berlín afirma que la producción de la cinta fue una experiencia increíble que le permitió reafirmar su pasión por el cine y las artes plásticas.

 

Peter Coyote escribe sus textos con la ayuda de ICO- Inteligencia Creativa.

PUBLICADO: 24 de Agosto de 2020
  • CDMX - Polanco

El director mexicano Hari Sama habla sobre Esto no es Berlín, la película que conquistó a la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas (AMACC) con su interesante y muy personal interpretación de la escena under mexicana a finales de los ochenta.

Por Andrés Olascoaga @AndresOlasToroX  | ICO Inteligencia Creativa.

Tras un largo proceso de reflexión, el director mexicano Hari Sama decidió sumergirse en sus propias experiencias juveniles dentro de la escena underground mexicana de finales de los ochenta y llevarlas a la pantalla en un experimento tan arriesgado y liberador como los performances y happenings que los artistas de la época realizaban a la vista de unos pocos.


El resultado fue Esto no es Berlín (2019), cinta protagonizada por Xabiani Ponce de León, José Antonio Toledano, Mauro Sánchez Navarro, Ximena Romo y Marina de Tavira que llega a Autocinema Coyote en el marco de la entrega 62ª entrega del Ariel, donde compite por 12 galardones incluyendo Mejor Película y Mejor Director.


Carlos (Ponce de León) y su mejor amigo, Gera (Toledano), parecen llevar la típica vida de cualquier adolescente de Lomas Verdes en el México de finales de los ochenta. Sin embargo, su tranquila y monótona rutina se ve trastornada por completo después de que Rita (Romo), la hermana de Gera, les promete llevarlos al mítico club clandestino El Azteca a cambio de un favor.


Basta solo una noche en el lugar para que ambos amigos se sumerjan en la desenfrenada escena under mexicana, un espacio abierto a la experimentación y exploración sexual y artística, aunque esto también atraiga múltiples abusos que podrían atrapar a los jóvenes suburbanos y cambiar su vida para siempre.

En entrevista con Autocinema Coyote, el director habla sobre la idea detrás de su película, el proceso mental y espiritual que implicó retomar momentos de su vida para plasmarlos en la pantalla y cómo, en palabras de uno de sus maestros, se “acercó al abismo” sin dejarse caer.

 

Autocinema Coyote (AC): ¿De dónde surge esta idea de retratar la escena underground mexicana de los ochenta?


Hari Sama (HS): Pasa es que yo la viví. Básicamente la película es una reflexión de mi propia vida. Después de que hice El sueño del Lu me di cuenta de que el cine que me va mejor es donde yo me arriesgo un poco también como artista, dónde pongo suficiente de mí como para que me vulneren. Me llevó muchos años pensar esta película sobre el proceso de maduración de un adolescente que crece en el área de Lomas Verdes y que llega a otra zona donde se encuentra con todo un mundo clandestino de arte y de jóvenes que están en una especie de efervescencia creativa, loca y necesaria; eso sucedió y se conoce poco.

 

AC: Hablando sobre mostrarte vulnerable, en la película el momento histórico y esta especie de coming of age está capturado desde tu propia experiencia de vida: crecer en la periferia, involucrarse en la escena under de la Ciudad de México. ¿Qué tan difícil fue hacer esto para ti?


HS: La verdad es que hay una relación con el gozo. Es muy curioso cómo en mí, al menos, descubrir ese grupo, arrojarme a estos nuevos paisajes artísticos y de fiesta significaron muchísimo en ese momento, pero también casi me matan. No me lo han preguntado y no lo he dicho tanto, pero yo en los noventa acabé en un rehab; estuve en rehabilitación por abuso de sustancias. Era muy joven, pero ya ‘me estaba cargando’. De alguna manera yo me dividí en dos en la película: una parte es Gera y la otra –un poco más– Carlos. Pero Gera también muestra asuntos muy frágiles de lo que me tocó vivir y que son extremadamente dolorosos. Una confusión propia de la edad, pero exacerbada por el consumo de sustancias. Alguna vez oí decir a un maestro creador que acercarte al abismo te permite ver las luces nuevas… pero no tanto como para dejarte caer. Y hemos visto a muchos dejarse seducir por el abismo a tal grado que caen y (para mí) estuvo cerca. Los ochenta fueron muy fuertes en ese sentido; la fascinación por todo eso casi hace que me quede en el camino. Muchos de los que conocí en ese tiempo o se quedaron o no han tenido un proceso personal luminoso. Me interesaba también ver lo que estaba sucediendo en lo subterráneo, donde se estaban formando nuevas familias con chicos que venían de distintos tipos de familias, pero todas rotas. En ese sentido, hay una relación interesante entre el gozo, la tristeza, el dolor y el júbilo de la música y el arte; este diálogo compasivo en la propia mirada que tiene la película.

 

AC: ¿Fue complicado regresar a estos momentos y, más que retomarlos, interpretarlos?


HS: Sí. Yo pensé que no lo sería, que al ser asuntos que he hablado mucho en
terapia ya los tenía resueltos. Pero una cosa es tenerlo intelectualmente procesado y otra cosa es cuando tú tridimensionalizas el asunto… al ponerlo así, algo pasa con el inconsciente y como que “rompes la Matrix”. De repente lo estás reviviendo.


Entré en un estado de vulnerabilidad muy fuerte que no me imaginé que iba a tener a lo largo de toda la película. Luché con aspectos de mí mismo que era importante sacarlos a la vista y empezar a dialogar con eso de nuevo, pero desde un lugar distinto. Muchas cosas acabaron por reacomodarse en el proceso. No solo para mí; también les pasó a muchos de los actores. Fue un proceso fuerte,
pero muy bello.

 

AC: Volviendo a tu experiencia en la escena under… ¿qué lugares o personajes creíste indispensable capturar en Esto no es Berlín?

 
HS:El asunto con la escena under es que apenas empieza a documentarse, porque muchos artistas se volvieron famosos poquito después, pero realmente se conoce muy poquito sobre quienes estaban, qué pasaba, quienes y dónde exponían. Todo era muy clandestino y sucedía en casas de personas. Uno de los lugares donde fuimos a filmar fue La Quiñonera, que es la casa de dos
gemelos que sus papás les dejaron mientras se fueron a vivir a Morelos y en la que pasó de todo: fiestas míticas de las que todos los que vivimos en esa época nos acordamos. Ahí empezaba a tocar Las insólitas imágenes de Aurora, que era
Caifanes antes de ser Caifanes; Santa Sabina, todas estas bandas de electrónica rarísimas que se quedaron un poco ocultas, en el underground. Yo tenía muchas ganas de contar este cuento, porque siento que hay un paralelismo con la época.

 

AC: ¿Cuál es tu escena favorita?


HS: Tengo varias. Hay tres que no sé por qué me vinieron ahorita a la mente, pero seguramente hay otras que también me gustan un montón. Una es la escena en la que la madre de Carlos (Marina de Tavira) está lavando los platos y se permite por primera vez actuar con ira, el primer paso de un proceso de duelo. Habría que ver si solamente es por la muerte su hermano o tiene que
ver con su propia depresión; con haber estado inerte en una depresión profunda de la cual por primera vez se permite experimentar el dolor y la ira indispensable para poder salir de una depresión que lleva años, de un proceso que no vemos en la película y que seguramente tiene que ver con la ausencia del padre. Me gusta mucho ese momento en el que ella se permite actuar con ira por primera vez. Luego hay unas que son más bien visuales. Una es el montaje con música de Tones on Tail, que es una de mis bandas favoritas y que se derivó de Bauhaus pero más hacía la electrónica. Ese montaje donde ya están los últimos preparativos del erformance final, entonces está Carlos fabricando un robot y vemos el performance en el que todos están desnudos por la calle con estas pintas en el cuerpo y Carlos compra drogas en la farmacia con toda esa música encima.
Quizá la última es la llegada al performance del coche, con esta tensión de entrar a ese submundo con un performance donde se habla de la cuestión de ser o no ser como tus padres, pero es muy visual. Me parece muy potente esa escena, me gusta mucho cómo la filmamos y cómo quedó.

 

AC: Después de todo este viaje que has tenido con Esto no es Berlín, desde su presentación en festivales hasta sus nominaciones al Ariel ¿qué te deja?

 

HS: La verdad, no siento que haya terminado el viaje. Sé que eso vendrá en algún punto y a lo mejor ya no tarde. Puede que termine cuando ya esté la nueva película. Me ha dejado muchísimas cosas desde que este viaje empezó en Sundance hace
año y medio. Empecé a tener juntas con gente que jamás pensé que me llamaría para decirme “oye, quiero saber qué quieres hacer”, gente de Hollywood. Ahí entendí que me tenía que mudar de país, luego vino Tribeca, Londres y más cosas
y siguen pasando, ahora el abrazo de la gente de México y el Ariel es un alucine. Siento que el ser humano que empezó la película y el que la terminó es otro. Siento que ha habido una recapitulación de mis propios demonios que me han
colocado en un lugar muy interesante, muy luminoso y positivo para mi como persona. Siento que haberme mudado con mi familia a Los Ángeles tiene algo muy lindo, de un cambio. Es un reboot de vida interesante.

Peter Coyote escribe sus textos con la ayuda de ICO- Inteligencia Creativa.

PUBLICADO: 2 de Julio de 2020

Obliteración, obliterar. Anular. Revocar. Invalidar. A veces las películas nos cuentan una historia… pero en un momento, ya no es lo que creíamos.


Por ICO Inteligencia Creativa.

 

PELIGRO. Este texto con tiene MUCHOS spoilers.

Supongamos que estás disfrutando (ok, ok, ese no es el mejor adjetivo) The Others. O estás viendo por primera vez Alice in Wonderland (la animada, porque de la otra no nos queremos acordar). Nadie te ha contado spoilers. De repente… ¡pum! Nada era como creíamos.

 

Esto es más que una vuelta de tuerca. Cambiamos de “realidad” porque nuestro protagonista estaba viviendo en un sueño, una alucinación, una pesadilla o una visión. Nada fue verdad. Acabamos de presenciar un evento que anula TODO lo que había sucedido antes, y el tiempo donde creíamos sucedía la historia simplemente… se evaporó ¿Cómo le llamamos a este recurso en la narrativa? Obliteración.

 

Once Upon a Time In… Hollywood

Como en escuela (o en serie de tv, al estilo su “previously on…”) hagamos un repaso de los tiempos que existen en Una narración:

  • El referencial histórico. Es decir, ¿en qué época están por lo que veo en pantalla?
  • El de la historia. Esto es: si yo ordeno todos los eventos que aparecen en la película sin importar cómo los presenten, ¿cuánto tiempo pasa?
  • El del relato. Esto es cómo guionista y director decidieron presentarme todos esos acontecimientos. Piensa en Pulp Fiction: ese supuesto “desorden” quería causar un efecto, ¿cierto?

En este último punto, el tiempo del relato, entran los planos temporales, como el lineal (Parásitos, Roma), retrospectiva (The Notebook, Titanic), circular (Brooklyn), simultáneo (con varias historias avanzando a la vez, tipo Modern Family o Game of Thrones), traspolación (como Pulp Fiction) y en obliteración.

 

¿Qué significa que una historia está en obliteración?

 

Imagina que tu historia avanza en una autopista. Repentinamente, el carril se termina abruptamente y se debepasar a otra. Eso es el tiempo en obliteración: la avanzaba en un carril y de repente, ¡swip! Ese carril ya no existe (o nunca existió, porque fue un sueño, una pesadilla, una alucinación) y ahora “la realidad” es otra.

 

Claro, hay de obliteraciones a obliteraciones.

 

  • En Perfectos Desconocidos (cualquiera de sus 15 versiones), una cena avanza fuera de control hasta que… un evento hace que baje tres rayitas el caos.
  • En The Twilight Saga: Breaking Dawn - Part 2 (2012) presenciamos una batalla épica entre vampiros malvadísimos y vampiros medio tarugos. Corte a: “Todo fue una visión colectiva, para que vean que la guerra es mala”.
  • X-Men: Days of Future Past (2014). ¿Estamos de acuerdo en que la saga tenía un reverendo desastre con su línea de tiempo, cierto? Bueno, pues en esta segunda entrega del reboot oficial limpiaron el cochinero, anulando todo X-Men 3 para intentar darle coherencia al resto de la franquicia.
  • El extraño retorno de Diana Salazar (1988). Boomers y chavorrucos de la generación X recordarán que los 200 capítulos que se chutaron todas las noches en El canal de las estrellas sirvieron para dos cosas terminaron con un ejemplo perfecto (bueno, perfectamente sacado de la manga) del tiempo en obliteración.
  • Shutter Island (2010). Sí. Pobre Leo. Esas pastillas y esa cabecita loca le jugaron malas pasadas.
  • Attonement (2007). Tres palabras: odiamos a Briony. Pero al menos, en un universo (el literario), dos amantes felices vivieron para siempre.
  • The Others (2001). No olvides cerrar bien todas las puertas.

 

¿Recuerdas otros ejemplos de obliteración?

Peter Coyote escribe sus textos con la ayuda de ICO- Inteligencia Creativa.

 

 

PUBLICADO: 18 de Octubre de 2018
  • CDMX - Polanco
  • CDMX - Insurgentes Sur
El Autocinema Coyote es el lugar donde los sueños se hacen realidad, donde cantamos bailamos y disfrutamos de las mejores películas de los últimos años, así como clásicos inolvidables.
PUBLICADO: 18 de Octubre de 2018
  • CDMX - Polanco
  • CDMX - Insurgentes Sur
¡CUIDADO! En el Autocinema Coyote no solo proyectamos películas de terror, sino que ¡sacamos a los personajes de la pantalla! Así que mucho cuidado en las funciones de media noche porque una bruja, un demonio o hasta poseídos pueden subirse a tu auto.
PUBLICADO: 18 de Octubre de 2018
  • CDMX - Polanco
  • CDMX - Insurgentes Sur

¡La Fuerza es poderosa en el Autocinema Coyote! Las mejores funciones de la saga más grande de todos los tiempos, son inolvidables en el Autocinema Coyote donde hacemos funciones especiales en compañía de los más queridos personajes.

PUBLICADO: 18 de Octubre de 2018
  • CDMX - Polanco
  • CDMX - Insurgentes Sur
¡Haz inolvidables los momentos más especiales! El Autocinema Coyote es el lugar perfecto para celebrar, cumpleaños, aniversarios y hasta declaraciones de matrimonio, escríbenos a info@autocinemacoyote.com
PUBLICADO: 18 de Octubre de 2018
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  • CDMX - Insurgentes Sur
Celebraciones, aniversarios, lanzamientos de marca, activaciones; todo es posible en el Autocinema Coyote para hacer todo tipo de eventos privados, empresariales o corporativos. Contamos con el espacio y los elementos ideales para hacer eventos inolvidables.
PUBLICADO: 18 de Octubre de 2018
  • CDMX - Polanco
  • CDMX - Insurgentes Sur
Más vale que traigas tu agua bendita y crucifijo, porque los demonios y poseídos salen de la pantalla para hacerte pasar un terrorífica y espeluznante noche en el Autocinema Coyote.
PUBLICADO: 18 de Octubre de 2018
  • CDMX - Polanco
  • CDMX - Insurgentes Sur
Autocinema Coyote es un espacio para todos, no importa si eres un malvado villano que quiere divertirse con sus hijos, siempre puedes disfrutar las mejores películas con toda la familia.
PUBLICADO: 18 de Octubre de 2018
  • CDMX - Polanco
  • CDMX - Insurgentes Sur
Si de por si venir al Autocinema es viajar en el tiempo, imagínate cuando vienes a disfrutar de las mejores películas de viajes en el tiempo, en compañía de los expertos en arreglar el pasado, el presente y el futuro.

Autocinema Coyote es donde ir al cine vuelve a ser toda una experiencia por 3 razones

La EXPERIENCIA de transportarte a un lugar que ya no existe, a otra época, a otro tiempo. Es por eso que el Autocinema está ambientado en los años 60, con música de la época, intermedio, y con una deliciosa cafetería con hamburguesas y malteadas, ¡lista también con servicio al auto!

Es el lugar ideal para disfrutar de EXPERIENCIAS mágicas con todos tus seres queridos, ya que tenemos paquetes para celebraciones de cumpleaños, pedidas de matrimonio o de noviazgo en la pantalla, y también eventos corporativos o de marketing.

Nos gusta ofrecer una EXPERIENCIA no solo por el lugar, sino también por los eventos temáticos en las películas: cuidado con las gemelas malditas que se pueden acercar a tu ventana en una función de El Resplandor, y ni laves tu coche antes de venir a ver El Exorcista (ya que te puede venir a vomitar la niña poseída de Autocinema)… Cuidado también con el Freddy Krueger que puede abrir tu puerta y raptarte de tu coche en medio de una función de Pesadilla En La Calle Del Infierno… pero no todo tiene que ser de terror: si vienes a ver Vaselina, más te vale estar bien preparado para el concurso de baile en el intermedio, y como olvidar el increíble concurso de comer pasteles en el intermedio de Matilda en un domingo familiar, el concurso de tocar batería en una función de Whiplash, o la caminata espacial en el intermedio de Interestelar.